En medio de la persecución en Nepal, los colaboradores locales de Puertas Abiertas han desempeñado un importante papel al servicio de los cristianos perseguidos. A través de ellos, las comunidades cristianas se nutren espiritualmente y son capaces de mantenerse firmes en un contexto difícil.

La Constitución provisional de enero de 2007 declaró a Nepal como un Estado laico y la primera Asamblea Constituyente (AC) abolió la monarquía en su primera reunión, en mayo de 2008. Sin embargo, la nueva Constitución define el laicismo como «la protección de la religión y la cultura ancestrales y la libertad religiosa y cultural», la religión ancestral es principalmente la Hindu, que es la dominante en el país. La conversión es ilegal y entra en la categoría del código penal que se ha utilizado contra los cristianos.

Tras la aprobación de la Constitución y del Código Penal, la persecución a los cristianos se ha intensificado. El número de casos de detención y de falsas acusaciones ha aumentado. Muchos extranjeros a los que se encontró haciendo proselitismo fueron deportados del país. Además, los cristianos llevan mucho tiempo siendo acosados física y mentalmente por los familiares y condenados al ostracismo por la comunidad.

En medio de estas persecuciones, los colaboradores de Puertas Abiertas han desempeñado un papel importante para animar a los cristianos de Nepal a través de diversos medios. Se aseguran de que las comunidades cristianas se nutran espiritualmente y sean capaces de mantenerse en un entorno difícil.

Recientemente, los colaboradores de Puertas Abiertas llevaron a cabo un Seminario de Preparación para la Persecución para ayudar a los creyentes a reunirse en oración y aprender cómo sobrevivir a la persecución victoriosamente.

El colaborador de Puertas Abiertas, Sagar, que dirigió los seminarios, indica: «Todavía hay muchos protocolos de COVID-19 que hay que seguir; no enseñamos a un grupo muy grande, pero sigue siendo un reto. Esta vez también nos preocupaba si habría suficientes participantes o no. Sin embargo, para nuestra sorpresa, vinieron más personas. Su curiosidad y sus ganas de aprender nos asombraron. Muchos testificaron que era una gran oportunidad para reunirse y aprender algo valioso después de mucho tiempo. Así que damos gracias a Dios por toda su guía y protección en todos los seminarios».

En estos seminarios, además de las enseñanzas se animó a los participantes a orar unos por otros. Tuvieron una visión general de las tendencias de persecución y del nivel de persecución en el país y, por lo tanto, oraron con mucha preocupación y carga en sus corazones. Muchos declararon que los seminarios los han animado a mantenerse firmes en la persecución. Mencionaron que también se animaron a orar por los cristianos perseguidos y que han adquirido conocimientos sobre sus derechos como ciudadanos.