En Irán, los cristianos aprendieron a prepararse para la persecución

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Mujer cristiana logra escapar de la prisión por un hilo.

Ser cristiano o evangelista en Irán siempre es un desafío. Historias como la de Saghar ocurren todo el tiempo en el país donde los seguidores de Cristo son perseguidos.

Saghar creció en una familia musulmana en Irán, así que cuando creció decidió convertirse al cristianismo.

Pronto, se reunió con otros cristianos para orar y adorar a Dios. Asistir a estas reuniones ya era un riesgo, pero la unidad del grupo fortaleció a todos.

Con el tiempo, Saghar aceptó un trabajo aún más peligroso en la iglesia de su casa, se convirtió en pastora.

El servicio secreto no tardó mucho en irrumpir en su iglesia. La policía forzó la puerta con el pie, sin alzar la voz, y separó a hombres de mujeres.

Como este tipo de eventos es común en Irán, los cristianos iraníes se capacitan para prepararse psicológicamente para la persecución, aprendiendo formas prácticas de resistir los ataques.

Después de la búsqueda de la iglesia, Saghar fue llamado a la sala de interrogatorios, llena de hombres fuertes, donde uno de ellos estaba filmando todo.

Saghar pide ayuda

En el mismo momento, recordó que en su entrenamiento, había aprendido que tenía que advertir a alguien del exterior sobre lo que estaba pasando. Luego, el pastor pidió ir al baño, se tomó una selfie y la envió al extranjero.

«¡Oren por nosotros, nuestra iglesia está siendo invadida!» ella envió un mensaje.

Una mujer policía abrió la puerta mientras borraba las pruebas de su teléfono, le dijo firmemente que no tenían derecho a irrumpir en el baño y le pidió que retrocediera.

Cuando la policía le dijo que la arrestarían, solicitó la orden judicial, evitando que se la llevaran en ese momento.

Ella preparó su escape, pero cuando se emitió la orden, lo único que le quedaba era subir al avión e ir a un lugar seguro.

El corazón de Saghar se congeló, temía no poder irse, pero gracias a Dios subió al avión sin que nadie la viera.

El servicio secreto llegó al aeropuerto demasiado tarde, ella ya había despegado. Si se quedaba, seguramente estaría en una prisión despreciable en Irán, debido a su fe.

Hoy, ella ora para que su iglesia en casa sea segura.