ASI SERA EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA

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Mira nuestro estudio sobre el Arrebatamiento de la Iglesia.

Se conoce como el arrebatamiento al momento en el cual Dios levantará a su Iglesia y la sacará de la tierra. Los que hayan muerto en Cristo resucitarán y los seguidores de Jesús que aun estén vivos serán quitados de la tierra. Desde ese instante la Iglesia estará con Dios por la eternidad.

En el Evangelio de Juan leemos unas palabras que Jesús dijo a sus discípulos. Esto sucedió justo antes de su muerte y resurrección. Jesús les dijo que no debían estar tristes porque, aunque él se iba físicamente, volvería. Él iba a preparar un lugar para ellos, pero regresaría a buscarlos para llevarlos allí donde pasarían la eternidad con él:

No se angustien. Confíen en Dios, y confíen también en mí. En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas; si no fuera así, ya se lo habría dicho a ustedes. Voy a prepararles un lugar. Y, si me voy y se lo preparo, vendré para llevármelos conmigo. Así ustedes estarán donde yo esté.
(Juan 14:1-3)

Vemos que Jesús no se refiere a su resurrección sino al momento en que regresaría a sacarlos de la tierra, a ellos y a todos los que le hayan recibido como Señor y Salvador hasta ese día. Por eso habla de que hay muchas viviendas. Les asegura que volvería a buscar a su Iglesia, a todos sus hijos. Jesús los animó con esa esperanza y certeza. ¡Él volverá a buscar a los suyos!

Mateo 24:30-31
La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. Y al sonido de la gran trompeta mandará a sus ángeles, y reunirán de los cuatro vientos a los elegidos, de un extremo al otro del cielo.
(Mateo 24:30-31)

El capítulo 24 de Mateo menciona diferentes señales sobre el fin del mundo. Jesús sabía que se acercaba al fin de su vida terrenal. Por eso tomó tiempo para explicar a sus discípulos lo que acontecería al final de los tiempos. Sobre todas las cosas, Jesús deseaba exhortarles a prepararse para ese momento. Él les animó asegurándoles que él regresaría a buscar a sus escogidos.

Jesús volverá con «poder y gran gloria», victorioso. Una vez más vemos que será un momento imponente con sonido de trompeta, ángeles y la reunión de sus elegidos «de un extremo al otro del cielo». En Daniel 7:13 encontramos una profecía sobre ese momento. Daniel tuvo una visión en la que «alguien con aspecto humano venía entre las nubes del cielo» y Jesús confirmó a sus discípulos que así sucederá. ¡Él regresará!

1 Corintios 15:51-52
Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados.
(1 Corintios 15:51-52)

Pablo anima a la iglesia en Corinto hablándoles sobre un misterio, algo que ellos no habían escuchado hasta entonces. Les habla sobre esa transformación maravillosa por la que pasaremos los hijos de Dios cuando Jesús regrese a buscar a su pueblo. Esto sucederá de repente, «en un instante, en un abrir y cerrar de ojos».

Les asegura que cuando suene la trompeta final los que ya hayan muerto resucitarán con cuerpos incorruptibles. Los hijos de Dios que aun estén vivos serán transformados inmediatamente, no permanecerán igual.

En 1 Corintios 15:44 b dice que «si hay un cuerpo natural, también hay un cuerpo espiritual». Solo conocemos nuestro cuerpo físico o natural. No sabemos cómo será nuestro cuerpo espiritual, pero sí sabemos que cuando seamos transformados nuestro cuerpo será diferente del que tenemos hoy.