Así será el proceso con el que los bancos te pedirán tus datos biométricos

A partir del 31 de marzo de este año, los bancos estarán obligados a tener registros de los datos biométricos (huella dactilares, voz, rasgos faciales) de sus clientes, al momento de solicitar una nueva cuenta o un crédito nuevo.

Este requisito de los datos biométricos estaba previsto que entrara en vigor el 1 de enero 2019. Sin embargo, los bancos pidieron una prórroga para trabajar en un sólo sistema de datos biométricos, en vez de que cada institución financiera tuviera la suya.

El registro biométrico es una tecnología que valida la identidad a través del lector de huellas digitales y con la base de datos del INE se valida con la foto de credencial del elector. Se extrae de la firma que la persona hace con el dedo y se compara contra la firma de la credencial INE; biometría de voz, a través de un video-testimonial de aceptación del compromiso y biometría facial a través de una foto al estilo selfie del cliente.

En un principio solo se implementará el registro de las huellas dactilares, pero en un futuro también se buscará implementar el registrar los elementos biométricos de la voz y el reconocimiento facial.

¿Cuál es el proceso para solicitar los datos biométricos?

Todo será llevado a cabo por un ejecutivo del banco quien se encargará de recabar por lo menos seis huellas de cada cliente. Para esto, se debe presentar la INE vigente y los datos, idealmente, deben coincidir. Si todo sale bien, el proceso se dará por terminado. Después, cuando el cliente quiera hacer cualquier trámite, deberá presentar su INE y validar los datos.

Como medida de seguridad, los bancos registrarán las diez huellas dactilares de sus empleados. Así, garantizarán que no se aprovechen de los datos de sus clientes. Además, los bancos deben garantizar la integridad de la información biométrica almacenada o trasmitida, así como la conservación, disponibilidad y la imposibilidad de manipulación.

Los clientes también podrán negarse a dar esta información. Solamente deben firmar una responsiva donde aceptan asumir los riegos derivados de esta decisión como robo de identidad.