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Protección Civil nunca previó la magnitud de la lluvia, ni junto con Sepyc tomaron la decisión de suspender clases.

El especialista en fenómenos meteorológicos y doctor en Geofísica, Juan Espinosa Luna, reconoció que las autoridades estatales en Sinaloa reaccionaron tarde frente a las torrenciales lluvias que desde muy temprano afectaron a cientos de personas en Culiacán durante el jueves.

Cuestionado sobre qué pudo haber fallado a las autoridades, tanto de Conagua, como de Protección Civil y Sepyc, y si los sistemas de monitoreo que estos utilizan pudieran ser obsoletos, el investigador consideró que “ambos fallaron, sencillamente no invierten en lo que se debe de invertir”, refirió.

Contactado vía chat, Espinoza aseguró que el problema principal es que no se tiene al personal capacitado ni la tecnología, y afirmó textualmente: “Y sí, fue tardía la reacción, posiblemente por lo anterior mencionado”.

Recordó que él publicó desde las 6:30 horas del jueves una alerta en la que advertía de una “gran lluvia para el centro de Sinaloa”, por lo que incluso recomendó ampliar la suspensión de clases para Culiacán. Pero nadie del gobierno lo tomó en cuenta.

El 20 de septiembre, Espinoza Luna compartió varias imágenes satelitales durante el día, pero en su primera alerta publicada, a las 6:30 horas, mencionó que durante la noche del miércoles se logró organizar una banda de nubosidad, por lo que anticipaba una gran lluvia para el centro de Sinaloa y sugirió “suspender clases también en Culiacán”, incluso habló de una generación de lluvias de casi 90 milímetros, especialmente en la ciudad de Culiacán y parte del noreste, además de advertir intensas precipitaciones para Guamúchil, Guasave, Mocorito y Angostura.

Y aunque el director estatal de Protección Civil, Francisco Vega, reconoció el jueves que no previeron la intensidad de las lluvias en Culiacán, y trató de justificarse afirmando que las condiciones climatológicas cambiaron drásticamente, ya por la noche, en una reunión de evaluación con autoridades de la Secretaría de Gobernación, el director general de la Comisión Nacional del Agua, Roberto Ramírez de la Parra, confirmó que la depresión tropical 19-B se formó el miércoles a las 10:00 horas en el golfo de California.

El funcionario explicó que a las 22:00 horas de ese mismo día tocó tierra a 85 kilómetros al sur-suroeste de Guaymas, fragmentándose en tres núcleos que se mantuvieron estacionados hasta las 4:00 horas del jueves, con esos tres núcleos en Culiacán, Guamúchil y Ahome.

Pese a todo, Protección Civil Estatal y la Sepyc no generaron ninguna alerta oportuna ni suspendieron clases para el turno matutino. El propio Homobono Rosas, subsecretario de Educación Básica, confirmó el jueves a las 8:07 horas a personal de esta casa editora que esperaban que el pronóstico para Culiacán mejorara, pero que dejaban a los padres valorar a su criterio si llevaban o no a sus hijos a clases.

Los padres, al no tener información oportuna por la mañana, dejaron a sus hijos; mientras que a media mañana les llamaban desde centros educativos privados y públicos para señalarles que acudieran por sus hijos, cuando ya la ciudad se encontraba bajo el agua, lo cual impidió el traslado de las personas y puso en riesgo tanto a madres, padres como niños y jóvenes que buscaban resguardarse, y se vieron en medio de arroyos, drenes colapsados y caos.

Fue hasta las 14:00 horas del jueves cuando Sepyc suspendió clases para el turno vespertino en Navolato y Culiacán, y dos horas después decretó suspensión oficial para todos los niveles educativos en Culiacán, Navolato, Angostura, Mocorito, Salvador Alvarado, Sinaloa, Guasave, Ahome y El Fuerte.

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