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Así lo asegura un grupo de científicos de las universidades de Oxford y Utrecht. Su investigación indica que ya ha pasado la fecha límite para contener el calentamiento planetario en 1,5ºC.

El planeta Tierra podría llegar a un ‘punto de no retorno’ en 2035 si los gobiernos no actúan decididamente para luchar contra el cambio climático porque sería poco probable que en 2100 el calentamiento global se sitúe 2ºC por debajo de los niveles de la era preindustrial. Así lo aseguran cuatro investigadores de las universidades de Oxford (Reino Unido) y Utrecht (Países Bajos) en un estudio publicado en la revista Earth System Dynamics, de la Unión Europea de Geociencias.

La investigación indica que ya ha pasado la fecha límite para limitar el calentamiento planetario a 1,5ºC, que también aparece recogido en el Acuerdo de París, salvo que se tome “una acción climática radical”.

“En nuestro estudio demostramos que hay plazos estrictos para tomar medidas climáticas”, indica Henk Dijkstra, profesor de la Universidad de Utrecht y uno de los autores del estudio, quien añade: “Llegamos a la conclusión de que queda muy poco tiempo antes de que los objetivos de París (limitar el calentamiento global a 1,5°C o 2°C) se vuelvan inviables incluso con drásticas estrategias de reducción de emisiones”.

“Punto de no retorno”

Dijkstra y sus colegas del Centro Utrecht de Estudios de Sistemas Complejos y de la Universidad de Oxford querían encontrar el ‘punto de no retorno’ o plazo para la acción climática, es decir, el último año posible para comenzar a reducir fuertemente las emisiones de gases de efecto invernadero antes de que sea demasiado tarde para evitar un cambio climático peligroso.

“El concepto de ‘punto de no retorno’ tiene la ventaja de contener información temporal, que consideramos muy útil para informar el debate sobre la urgencia de tomar medidas climáticas”, recalca Matthias Aengenheyster, investigador doctoral de la Universidad de Oxford y autor principal del estudio.

Usando información de modelos climáticos, el equipo determinó la fecha límite para iniciar acciones climáticas para mantener el calentamiento global probable (con una probabilidad del 67%) por debajo de 2°C en 2100, dependiendo de lo rápido que la humanidad pueda reducir las emisiones utilizando más energía renovable. Suponiendo que se puede aumentar la cuota de energía renovable en un 2% cada año, habría que empezar a hacerlo antes de 2035 (el ‘punto de no retorno’).

Energía renovable

Sin embargo, los investigadores advierten de que incluso su escenario más modesto de acción climática es bastante ambicioso. “La proporción de energía renovable se refiere a la proporción de toda la energía consumida. Esto ha aumentado en el transcurso de más de dos décadas de casi nada a finales de los años noventa al 3,6% en 2017, según la Revisión Estadística de BP”, apunta Rick van der Ploeg, profesor de economía en la Universidad de Oxford, que también participó en el estudio.

Van der Ploeg subraya que, “teniendo en cuenta la lentitud de las transformaciones políticas y económicas a gran escala, todavía se justifica una acción decisiva, ya que el escenario de acción modesta es un gran cambio en comparación con las tasas de emisión actuales”, agrega.

Para limitar el calentamiento global a 1,5°C en 2100, la humanidad tendría que tomar medidas climáticas fuertes mucho antes. Sólo había que esperar hasta 2027 para empezar a aumentar la participación de las energías renovables a una tasa del 5% anual.

Probabilidad de incumplimiento del 67%

Ya se ha superado el ‘punto de no retorno’ para el escenario de acción climática más modesto, donde la proporción de renovables sube en un 2% cada año. En este escenario, a menos que se elimine el dióxido de carbono de la atmósfera, ya no es posible alcanzar el objetivo de 1,5°C en 2100 con una probabilidad del 67%. La eliminación de los gases de efecto invernadero de la atmósfera, mediante el uso de la tecnología de ‘emisiones negativas’, podría hacer que se gane un poco más de tiempo, según el estudio. Pero incluso con fuertes ‘emisiones negativas’, la humanidad sólo podría retrasar el punto de no retorno entre 6 y 10 años.

“Esperamos que tener una fecha límite pueda estimular el sentido de urgencia de actuar por los políticos y los responsables políticos”, concluye Dijkstra.

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