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La organización animalista Libera pide que se investigue y recuerda que las explotaciones deben controlar la temperatura

La ola de calor de los últimos días ha provocado la muerte de medio millón de pollos en las granjas gallegas, según la estimación realizada por el sindicato Unións Agrarias (UUAA). Las pérdidas pueden suponer alrededor del 5% de la cabaña de pollos que se crían en las 800 granjas gallegas existentes.

La organización animalista Libera pide a la Consellería de Medio Rural que se investiguen los hechos y recuerda que la normativa obliga a las granjas a controlar la temperatura de sus instalaciones.

Según UUAA, «muchas de las explotaciones llevan varios días retirando cadáveres de aves». En algunos casos, se superaron los 4.000, lo que supone alrededor del 20 por ciento de la producción de una explotación avícola media, que es de unos 18.000 pollos, según sus cifras. A esto se une la caída de la rentabilidad de las granjas al dispararse el gasto en energía para refrigeración.

La asociación para el sector avícola de UUAA, Acriaga, trabaja en una monitorización de la situación para elaborar un mapa de pérdidas en las distintas zonas productoras, en especial en Ourense y Pontevedra, en donde se alcanzaron las temperaturas más extremas.

En 2017, el volumen comercial del sector gallego alcanzó las 196.000 toneladas, lo que supone un volumen de facturación de 400 millones de euros. En la Comunidad se crían alrededor de 13 millones de pollos, en una actividad económica que proporciona empleo a 5.000 personas.

Por su parte, Libera ha pedido una investigación «minuciosa» a la Consellería de Medio Rural sobre estos hechos, que consideran «gravísimos». Tras lamentar que «se sigue considerando a estos seres vivos como meros productos de consumo», los animalistas recuerdan que la normativa obliga a controlar la temperatura en las explotaciones.

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