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El movimiento tuvo magnitud 7 y afectó a la isla de Lombok una semana después de que otro sismo causara 16 muertos y más de 300 heridos en el mismo lugar.

Las autoridades retiran el aviso de tsunami que habían lanzado tras el seísmo.

Al menos 142 personas han muerto y decenas han resultado heridas en un nuevo terremoto que ha sacudido este domingo la turística isla de Lombok, situada en Indonesia, según fuentes la Agencia para la Gestión de Desastres del país. Hace una semana un seísmo de magnitud 6,4 causó en la misma isla la muerte de al menos 16 personas y 355 heridos.

“De acuerdo con la información más reciente, 19 muertos están en el Hospital de Tanjung (al norte de Lombok)”, dijo el portavoz de los equipos de rescate de Mataram, la principal ciudad de la isla. Las víctimas incluyen un niño de un año y un hombre de 72 años. Al menos 52 personas resultaron heridas, agregó. El jefe regional de la Agencia de Gestión de Desastres, Mohammad Rum, aseveró que parte de las víctimas fallecieron en el acto debido en algunos casos a derrumbes en edificios y otras murieron en el hospital, informan medios locales.

Este domingo, el temblor ha tenido una magnitud de 7 y se ha registrado a una profundidad de 10 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, en un punto a 2,4 kilómetros al este de Loloan, una localidad en el norte de la isla.

Michael Dempsey, un consultor irlandés de 53 años, salía de una tienda de alimentación cuando todo empezó a temblar. “Los productos caían de las estanterías, los muros se agrietaban. El personal de la tienda gritó a todo el mundo que corrieran. Una de las dependientas, visiblemente alterada, rompió a llorar”, cuenta Dempsey. “Algunos rezaban en voz alta Allahu akbar, allahu akbar [Alá es el más grande]. “El techo de la tienda, de hierro corrugado, hacía un ruido terrible. Era evidente que había sido algo muy fuerte, añade. “La electricidad se fue. Y, de repente, todo el mundo estaba en la calle”.

La Agencia Nacional de Gestión de Desastres ha retirado el aviso de tsunami que había lanzado poco después del seísmo. Tan solo se ha registrado maremotos de poca entidad, que entraron en tierra con alturas de 10 a 13 centímetros, ha precisado el organismo indonesio. La tierra comenzó a temblar a las 19.46 hora local en el segundo terremoto que golpea la zona en plena temporada alta para el sector turístico. En la localidad de Senggigi, el principal centro turístico de la isla, se vivieron momentos de pánico entre la multitud de visitantes que estos días disfrutan de sus vacaciones en la isla.

La intensidad de temblor fue creciendo hasta llegar a afectar a las techumbres de los edificios y provocar una precipitada salida de los edificios, en la que muchas personas resultaron heridas con cortes y magulladuras. Sonó una sirena y los indonesios indicaron inmediatamente a los extranjeros que huían de los edificios que debían dirigirse a las zonas altas de la isla por unas rutas bien señalizadas en una zona donde los temblores de tierra y el riesgo de tsunami son frecuentes.

El hotel de Dempsey era el único edificio con luz en la zona, pero no pudo regresar a su habitación. “Los encargados de seguridad estaban mandando a la gente hacia la montaña, por la alerta de tsunami. Subimos cerro arriba, unos catorce metros, y esperamos allí hasta que nos avisaron de que la alerta de tsunami se había acabado”, relata. Entre lágrimas, empleados de los locales turísticos trataban de contactar con sus familiares por teléfono en la oscuridad, ya que el terremoto dejó sin suministro eléctrico a buena parte de la zona turística. Con la retirada de la alerta de tsunami la isla empezó a recuperar la tranquilidad, aunque grupos de personas se mantuvieron en las laderas por temor a las réplicas. La calle principal de Senggigi quedó cubierta de escombros, aunque la mayoría de los edificios permanecen en pie. También se han registrado daños materiales en la ciudad más grande de la isla, Mataram, ya deteriorada por el último terremoto. “El daño a los edificios se encuentra en la ciudad de Mataram, especialmente”, ha declarado el portavoz de la Agencia Nacional de Administración de Desastres Sutopo Purwo Nugroho.

El ministro de Interior de Singapur, afirmó que hubo escenas de pánico y daños en el hotel donde se hospeda en Mataram. “Estaba en mi habitación, en la planta 10, trabajando con mi portátil. De pronto la habitación se agitó violentamente, se abrieron grietas en las paredes, era prácticamente imposible mantenerse de pie. Escuché gritos”, indicó Shanmugan en su cuenta de Facebook.

“Por favor, diríjanse hacia lugares elevados manteniendo la calma y sin pánico”, había declarado a una televisión local el director de la agencia indonesia de meteorología, climatología y geofísica, Dwikorita Karnawati, informa la agencia AFP, poco después del primer seísmo.

Tras el temblor de magnitud 7 se registraron otros dos de menor intensidad, uno de ellos de magnitud 5.4, y veinte réplicas. El seísmo también se ha sentido durante varios segundos en Bali, el principal destino turístico de Indonesia, donde la gente ha salido corriendo de sus casas, hoteles y restaurantes. “Todos los huéspedes del hotel salieron corriendo y yo hice lo mismo”, ha explicado a Reuters Michelle Lindsay, una turista australiana. También en la isla de Sumbawa y en la provincia de Java Oriental tembló la tierra.

La isla de Lombok, dominada por el volcán Rinjani, se encuentra al este de Bali. Lombok es un destino turístico aún menos popular que su vecina, pero la llegada de visitantes sigue una tendencia creciente en las últimas temporadas. El pasado 29 de julio, un terremoto y sus posteriores réplicas causaron daños en más de un millar de edificios. El volcán, una de las grandes atracciones turísticas de la isla y el segundo más alto de Indonesia, permanecía cerrado desde entonces, por lo que en principio es improbable que hayan quedado montañeros atrapados, como ocurrió en el anterior seísmo.

La destrucción en Lombok y Mataram hace prever que el terremoto haya causado graves destrozos en los pueblos pequeños de la zona norte de la isla, más cercanos al epicentro del seísmo, de la que todavía no se tienen datos. Numerosos coches de policía y algunos camiones del Ejército han cruzado durante la noche Senggigi en dirección al norte.

Indonesia se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, un área de gran actividad sísmica y volcánica sacudida por unos 7.000 temblores al año, la mayoría moderados. En 2004, un terremoto cerca de la costa noroeste de la isla indonesia de Sumatra generó un tsunami que causó al menos 280.000 muertos en una docena de países bañados por las aguas del océano Índico, la mayoría en Indonesia.

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