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Syrian forces begin their advance on the area of Bughayliyah, on the northern outskirts of Deir Ezzor on September 13, 2017, during their ongoing battle against the Islamic State (IS) group. After breaking an Islamic State group blockade, Syria's army is seeking to encircle the remaining jihadist-held parts of Deir Ezzor city, a military source. / AFP PHOTO / George OURFALIAN (Photo credit should read GEORGE OURFALIAN/AFP/Getty Images)

Fuentes del ejército de Estados Unidos afirmaron tener razones para creer que se trató de un ataque israelí luego de que Washington negara su propia responsabilidad. Murieron al menos 50 combatientes, incluyendo miembros de los grupos leales a Teherán.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se negaron a realizar comentarios este martes en referencia a los bombardeos en el este de Siria en los que murieron al menos 50 combatientes sirios e iraquíes, incluyendo miembros de una milicia que responde a Irán, y que oficiales del ejército de Estados Unidos les atribuyeron.

Una portavoz israelí, interrogada por AFP, dijo que no hablaría “sobre informaciones provenientes del extranjero”.

Al menos 50 combatientes sirios e iraquíes, aunque algunas fuentes hablan de cerca de 100, murieron el domingo por la noche en ataques aéreos en el este de Siria, en donde las tropas del régimen y milicias aliadas combaten al grupo terrorista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).

La coalición paramilitar Hashd al Shaabi (también conocida como Fuerzas de Movilización Popular), apoyo crucial del ejército iraquí en la lucha contra ISIS y armada y entrenada por el régimen de Irán, indicó el lunes que 22 de sus miembros murieron y 12 resultaron heridos en bombardeos que atribuyeron a la coalición internacional liderada por los Estados Unidos.

Irán es, de hecho, uno de los principales aliados del dictador sirio Bashar al Assad, quien desde el 2011 pelea contra rebeldes de diferentes facciones en el contexto de una brutal guerra civil.

Pero los Estados Unidos rápidamente desmintieron las acusaciones, y el portavoz de la coalición, Sean Ryan, afirmó el lunes que no se habían realizado ataques en la zona afectada.

Ese mismo día oficiales del ejército de los Estados Unidos afirmaron “tener motivos para pensar que se trataba de un bombardeo israelí”, según reportó la cadena CNN y fue luego tomado por la propia prensa israelí.

No se trataría del primer bombardeo realizado por Israel en Siria, que en los últimos meses golpeó la infraestructura de milicias leales a Irán y de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria iraní en el sur y oeste del país.

Pero es la primera vez que se le atribuye un operativo ofensivo en el lejano este y en la frontera con Irak.

“Tomaremos acción, y ya lo estamos haciendo, contra las esfuerzos de Irán y sus aliados de establecer una presencia militar en Siria, ya sea en la frontera con Israel o en el resto del país”, dijo el primer ministro Benjamin Netanyahu el domingo en una reunión con su gabinete. “Actuaremos contra estos esfuerzos en cualquier lugar de Siria”, agregó, de acuerdo con la CNN.

La ciudad de Al Hari, escenario de los bombardeos, está situada en los alrededores de Al Bukamal, en la provincia oriental de Deir Ezzor, rica en petróleo, donde las mayormente kurdas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), apoyadas por los Estados Unidos, y las fuerzas gubernamentales sirias, apoyadas por Rusia, llevan a cabo ofensivas distintas contra el ISIS.

Este grupo terrorista perdió casi todo el territorio que llegó a controlar en 2014 entre Siria e Irak, pero sigue presente en zonas desérticas transfronterizas, sobre todo en Deir Ezzor.

Las fuerzas gubernamentales controlan los territorios al oeste del río Éufrates, que atraviesa la provincia de Deir Ezzor, mientras que las FDS luchan por expulsar a ISIS de varias localidades situadas al este, cerca de la frontera iraquí.

Por el momento, ambas fuerzas, aunque enfrentadas en la guerra civil siria, mantienen la distancia y se concentran en sus operaciones propias.

 

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