Compartelo con Todos!

Una tormenta solar potente puede causar problemas en las transmisiones por radio, en el uso de radares, así como fallos en los sistemas de navegación.

Uno de los fenómenos espaciales de los que más se oye hablar últimamente, y que todo parece indicar que en el futuro tendrán mayor impacto en la vida humana, son las tormentas solares. Al hablar de tormentas solares todos nos imaginamos que se refieren a fenómenos espaciales procedentes del Sol y que afectan a nuestro planeta.

Sin embargo, ¿sabes qué es una tormenta solar y su efecto en la Tierra? Si quieres profundizar un poco más en el tema, sigue leyendo este artículo de en el que te lo contamos todo sobre este fenómeno, así como si es algo peligroso o no lo es.

Qué es una tormenta solar

Las tormentas solares, también denominadas tormentas geomagnéticas, son fenómenos naturales que tienen su origen en la actividad de la superficie solar, y que se caracterizan por afectar al campo electromagnético de la Tierra (o de cualquier planeta al que afecten, aunque a nosotros el que nos puede preocupar es el de nuestro propio planeta).

Las tormentas solares se producen cuando la actividad de la superficie solar emite hacia el espacio grandes cantidades de radiación y masa coronal solar (masa del sol en forma de plasma). Esto es lo que se denomina viento solar y, en realidad, no tiene nada que ver con el aire, sino que se trata de radiación y masa de la superficie del sol que, al ser expulsada de la estrella, se ve lanzada hacia el espacio exterior.

La mayoría de las veces, este viento solar no encuentra ningún objeto en su camino. Sin embargo, cuando se cruza con las órbitas de planetas como la Tierra, oprime el campo electromagnético del planeta, lo que hace que sufra modificaciones. Cuando esto sucede, y el campo electromagnético de la Tierra se ve afectado por el viento solar, es cuando hablamos de tormenta solar o tormenta geomagnética.

Qué efecto tiene una tormenta solar en la Tierra

En realidad, los efectos de una tormenta solar en la Tierra son menos peligrosos de lo que pueda parecer en un principio. Hay que tener en cuenta que lo que se altera es el campo electromagnético del planeta. Sin embargo, el viento solar no llega a atravesar dicho campo y mucho menos llega alterar la superficie del planeta donde se encuentra la vida.

No obstante, esto no significa que no tenga efectos concretos. De hecho, una tormenta solar muy fuerte conlleva auroras boreales que, en lugar de concentrarse en las latitudes cercanas a los polos, tienden a aparecer incluso en latitudes más cerca de los trópicos, efecto que se debe a la alteración del campo electromagnético que protege la Tierra y que hace que, estos fenómenos, normalmente solo puedan verse de manera natural en las regiones polares.

Sin embargo, más allá de las auroras boreales, las tormentas solares sí que tienen un efecto importante en la actividad humana, debido precisamente a que sí que afectan al campo electromagnético, del que depende una buena parte de la tecnología que usamos hoy en día.

De hecho, una tormenta solar potente puede causar problemas en las transmisiones por radio, en el uso de radares, así como fallos en los sistemas de navegación. De hecho, uno de los mayores problemas es que las tormentas solares sí que afectan a los satélites artificiales de la Tierra, que son los equipos que usamos actualmente en disciplinas como las telecomunicaciones o el GPS (Global Positioning System). De este modo, aunque no afectan de forma directa a la vida en la Tierra, sí que pueden afectar mucho hoy en día a la actividad cotidiana de los seres humanos.

¿Cómo de peligrosas pueden llegar a ser las tormentas solares?

Existe cierta controversia respecto a si una tormenta solar podría llegar a ser realmente peligrosa para la vida en la Tierra en el caso de que impactara con la órbita de nuestro planeta y, finalmente, llegase a atravesar el campo electromagnético, llegando a alcanzar la superficie del planeta.

En realidad, al menos hasta la fecha, no se han registrado nunca tormentas solares que llegasen a tener la capacidad de afectar a la vida en la Tierra. De hecho, para que esto pudiera ser posible, sería necesario que no se tratase propiamente de una tormenta solar, sino de una eyección de masa coronaria de la superficie solar tan potente que, como tal, pudiese impactar contra la Tierra de una forma similar a como lo haría un asteroide. Sin embargo, la distancia a la que se encuentra nuestro planeta hace que, dicha posibilidad, si bien no es imposible, es muy poco probable.

No hay comentarios