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Los pronósticos del geólogo y ambientalista Osiris de León asustan. Sus augurios lo sustenta en lo que ya ocurrió hace casi 70 años, el 4 de agosto de 1946, cuando República Dominicana tuvo un remeneo de 8 grados en la escala de Richter. Él dice que cada 60, 70 u 80 años debe producirse un sismo de tal envergadura y que el que viene “en un futuro cercano” podría tener una sacudida 10 veces más fuerte, con una energía 32 veces mayor que el que ocurrió en Haití en 2010. “El país debió haber tomado como referencia lo que pasó en Puerto Príncipe el 12 de enero del 2010 y el 13 de enero del 2010, haber comenzado un programa de readecuación de todas las obras públicas, comenzando con escuelas y hospitales”. Eso ni se hizo ni se ha tomado en cuenta, como las nuevas escuelas edificadas en esta gestión, de las cuales “muchas están en riesgo”.

Hace poco, publicó un artículo en el que rechazaba la construcción de una escuela en Los Guandules, cerca del río Ozama. ¿Cómo evalúa las obras que viene haciendo el Gobierno?

Para construir obras sensibles como escuelas, hospitales e iglesias necesitas evaluar muy bien el lugar, que no sea un inundable, deslizable y que no produzca un efecto de sitio, que se da cuando tienes un suelo muy blando, donde la honda sísmica se amplifica y multiplica sus fuerzas. En Haití vimos que un terremoto de apenas 7 (grados escala de Richter) mató 316 mil personas y dejó millón y medio de personas sin hogar, incluyendo 400 mil edificaciones que se cayeron, de las cuales 5 mil eran escuelas. Si en Haití se cayeron 5 mil escuelas con un terremoto de magnitud 7, y en República Dominicana el 4 de agosto de 1946 tuvimos un terremoto de magnitud 8.1; un terremoto de 8 puntos produce una sacudida 10 veces más fuerte que uno de 7 y la energía que libera 32 veces mayor, implica que podemos esperar aquí un evento sísmico 32 veces mayor que el que hubo en Haití. Debemos esperar uno de 8 acá, en un futuro cercano. Eso fue en el 1946 y cada 60, 70, 80 años debe producirse un terremoto grande en la costa norte, cerca de Nagua, Puerto Plata y Samaná. Por eso cuando se construya una escuela u hospital tiene que escogerse el mejor lugar, que es sobre roca, porque ahí las hondas no se pueden amplificar.




¿Está el Gobierno tomando en cuenta construir en suelos seguros?

No lo hace, pero tiene que hacerlo. Tiene que haber un comité supervisor de estructuras estatales sensibles donde estén las escuelas, hospitales e iglesias, de forma tal que el comité valide que ese lugar es apto para construir esas obras.

¿Y todas esas escuelas que ha construido Danilo Medina?
Muchas están en riesgo. Porque están construidas con criterio tradicional y no sismorresistente. La ONESVIE, que es la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones, hizo un levantamiento de las escuelas de San Cristóbal y en más de la mitad encontró alto grado de vulnerabilidad sísmica. La Organización Panamericana de la Salud con el Ministerio de Salud Pública hizo un levantamiento de una serie de hospitales, cerca de 50, y encontró vulnerabilidad sísmica tipo B y C. Quiere decir que si tomó una muestra como una encuesta y te dio ese grado de vulnerabilidad, cuando lo extrapolas a nivel nacional el resultado será más o menos cercano. Quiere decir que nuestras escuelas, hospitales e iglesias tienen que ser revisadas.

Usted dice que puede haber un terremoto mayor que el de Haití. ¿Cree que el país está preparado para eso?
No estamos preparados, ni a nivel de infraestructura ni educativa. El país debió haber tomado como referencia lo que pasó en Puerto Príncipe el 12 de enero del 2010 y el 13 de enero de ese año, comenzar un programa de revisión y readecuación de todas las estructuras públicas, comenzando con escuelas y hospitales. Eso no se ha hecho, pero hay que hacerlo. Y aquí no hay campañas para educar a la población sobre qué hacer antes, durante y después de un terremoto. Si le preguntas a cualquiera, qué haría en caso de terremoto, lo más probable es que te responda: “salir corriendo”.

Fuente: El Caribe

 




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