Compartelo con Todos!

Turquía vuelve a convertirse en escenario del horror. Alrededor de las 22.00 horas de la noche de este martes, un ataque terrorista golpeó el aeropuerto internacional Atatürk, uno de los más transitados del mundo. Según el primer ministro turco, Binali Yildirim, el último balance es de al menos 41 muertos y 239 heridos, 109 de los cuales ya han recibido el alta hospitalaria. Entre los fallecidos hay 13 extranjeros: cinco saudíes, dos iraquíes, un tunecino, un uzbeco, un chino, un iraní, un ucraniano y un jordano.

v class=”cfmonitor”>


La Fiscalía de Estambul ha abierto una investigación sobre el ataque, que no ha sido reivindicado por grupo terrorista alguno. Pese a que los atacantes no han sido todavía identificados, de acuerdo con el Instituto Forense, que habría finalizado la autopsia de los cuerpos, existen sospechas de que al menos uno de los terroristas pudiera ser extranjero.

Del mismo modo, Yildirim también ha asegurado que los primeros indicios apuntan al Estado Islámico (IS) como responsable de los ataques, perpetrados por tres terroristas suicidas que, tras llegar al aeropuerto en taxi, lograron detonar sendas cargas explosivas en diversos puntos de la terminal de vuelos internacionales, provocando el pánico.

v class=”cfmonitor”>


Al menos uno de los dos atacantes que trataron de penetrar en la terminal de llegadas internacionales abrió primero fuego con un fusil tipo kalashnikov. A diferencia de la mayoría de aeropuertos europeos, en los turcos hay un control de rayos X a la entrada. En imágenes difundidas, se puede ver cómo un agente hiere a un asaltante y acto seguido le hace un placaje. Segundos después, el individuo se inmola con explosivos.

El tercer atacante, según un funcionario gubernamental turco hablando bajo condición de anonimato, se inmoló con su carga explosiva en una zona deaparcamiento. Un turista alemán que aterrizó cuando comenzaba el ataque, ha descrito un escenario caótico en la terminal. “Nada más poner pie en tierra me llamaron y me contaron lo sucedido, pero la confusión reinaba entre el resto de pasajeros, ya que muchos no sabían nada”.

Este turista ha asegurado también que los trabajadores del aeropuerto los desalojaron y trasladaron en autobús hasta la terminal internacional, donde llegaron hasta la aduana, que permanecía cerrada. “En ese momento -habrían pasado unos 20 minutos desde la salida del avión- todos oímos un tercer impacto. No fue seco, sino una explosión larga que hizo temblar todo durante 20 segundos. Y todo el mundo, incluso guardas de seguridad, entró en pánico, huyendo a toda prisa hacia la zona de pistas”.

A diferencia de este primer testimonio, el avión en el que viajaba Ozan Tatar, un pasajero turco, no fue desembarcado tras su aterrizaje. “De haber salido del avión 10 minutos antes nos habría ocurrido lo peor”, aseguraba a este periódico anoche, todavía dentro de la nave. “La gente está inquieta y muy triste, algunos se adormecen”.

Mientras el nervio y cierto descontrol se apoderaba del aeropuerto estambulita donde, según Yildirim, el tráfico aéreo ha vuelto a la normalidad, dotaciones de ambulancias, policías, equipos de bomberos y hasta dotaciones militares se desplegaron inmediatamente en la zona. En Ankara, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, convocaba un gabinete de crisis.

v class=”cfmonitor”>


El jefe de Estado turco mandó sus condolencias a las víctimas, la mayoría turcas según fuentes funcionariales -hasta el momento no se ha identificado la presencia de españoles- y condenó el ataque “ocurrido durante el mes sagrado del Ramadán, que demuestra que el terrorismo golpea sin mirar fe o valores. Ni los terroristas distinguen entre víctimas”, se expresó Erdogan. “Las bombas que estallaron en Estambul podrían haberlo hecho en cualquier aeropuerto de cualquier ciudad del mundo“.

De momento, no ha habido reivindicación del asalto, el último de una larga lista de atentados terroristas que ha castigado tanto a fuerzas de seguridad turcas como a civiles en los últimos meses.

 




No hay comentarios