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Colombia ha aprobado este jueves el matrimonio entre personas del mismo sexo, en en lo que ha sido una jornada histórica. “Es un avance fundamental, pero sólo es parte del camino que tenemos que recorrer. La principal conquista del movimiento es la igualdad en todos los aspectos de la sociedad”, comenta a EL MUNDO Marcela Sánchez, directora de la ONG Colombia Diversa, una de las más activas del país.

La decisión es el resultado de un largo camino desde que en 2011 la Corte Constitucional estableció que las uniones entre personas del mismo sexo constituían una familia. Entonces se fijó un plazo de dos años para que los integrantes de la comunidad LGBT (que agrupa a lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero) pudieran acudir ante un notario o juez mientras el legislativo no estableciera una regulación precisa.

A partir de este jueves, ningún notario o juez colombianos podrán negarse a casar a dos personas del mismo sexo, como sí venía sucediendo. En lugar de un matrimonio civil, sólo tenían reconocido el derecho a establecer una “unión solemne”. “Es una figura jurídica que no existe en Colombia ni en ninguna parte del mundo. Nos da a las parejas gays un estado civil de solemnizados. Es una manera diplomática de discriminar”, decía el año pasado en el diario El TiempoLuis Felipe Rodríguez Rodas, el primero que presentó una tutela para que esta unión se reconozca como matrimonio.

La votación, alentada por otros activistas, venía demorándose desde hace un tiempo. Finalmente se ha aprobado por seis votos a favor y tres magistrados en contra. Ha destacado el argumento de Jorge Pretelt; a su juicio, la unión de dos personas del mismo sexo no podía considerarse un vínculo civil, pues la ley colombiana sólo contemplaba (hasta ahora) el matrimonio entre un hombre y una mujer.

Colombia se suma a otros países latinoamericanos donde ya está reconocido este derecho. “Por desgracia, y por fortuna para ellos, Uruguay y Argentina nos llevan mucha ventaja. Nosotros ahora entramos a un lugar equiparable al de México y Brasil, donde ante la inacción del Congreso hemos tenido que acudir a las Cortes”, denuncia Marcela Sánchez.

“Ahora nos toca vigilar a los funcionarios públicos para que hagan realidad esta decisión de la Corte. No sería la primera vez que se aprueba una ley en este país sin que se garantice su cumplimiento”, advierte la portavoz de Colombia Diversa, que señala otros puntos donde su lucha continúa: “La discriminación en colegios y familias, el abuso policial contra nuestro colectivo y la postura de ciertos sectores de la Iglesia”.

Más de dos millones de firmas contra la adopción

La homosexualidad hace tiempo que cruzó el debate social en Colombia para instalarse en la política. Las ministras Cecilia Álvarez y Gina Parody han llevado de forma discreta su relación. Mientras, la senadora Claudia López y la representante a la Cámara Angélica Lozano, que comparten una relación sentimental desde 2012, tuvieron que defenderse en 2014 por una demanda del letrado Víctor Velásquez, ex senador y pastor evangélico, que acusó a la pareja de violar la Constitución por postularse a la corporación pública con el aval de la misma organización política, el Partido Verde.

“Velásquez nos armó la pelea legal porque nuestro activismo y denuncia incomodan. En el Congreso hay varios gays, pero como permanecen callados o tapados entonces no les dicen nada. Él, además, señala todo lo que tenga que ver con gays y lesbianas. Bueno, con la sexualidad en general. Sencillamente es homofóbo“, declaraban en la revista JetSet.

La última polémica en Colombia gira en torno al derecho de los homosexuales a adoptar, aprobado en otra decisión sin precedentes por la Corte Constitucional en noviembre de 2015. La senadora del Partido Liberal y abogada constitucionalistaViviane Morales, que no ha escondido su fe cristiana, lanzó la campaña ‘Firme por papá y mamá’ con la que ha reunido 2.134.800 firmas para prohibir esta nueva ley a través de un referendo.

“En el juego democrático cualquier ley se puede echar para atrás. Lo que es una incoherencia y una injusticia es que una mayoría opine sobre los derechos que tenemos o no tenemos una minoría”, lamenta Marcela Sánchez. “La ley que reconoce a los niños el derecho a tener una familia, sea ésta del género que sea, sigue vigente. La constitucionalidad de esas firmas todavía no ha sido validada y después tendría que iniciar un trámite muy largo por parte del Estado. Nosotros seguiremos luchando por nuestros derechos, le pese a quien le pese”, aseguran desde Colombia Diversa.

Fuente: Elmundo.es

1 Comentario

  1. Que Asco el Mundo esta de cabeza si ahora legalizan el Matrimonio entre Homosexuales y Lesbianas mañana Legalizaran la Zoofilia…

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